domingo, 29 de abril de 2012

Promesas Incumplidas. Capítulo 26


Capítulo 26.

POV Allison.

Los fuertes rayos del mediodía proyectaban figuras imaginarias en cada resquicio de la habitación de Xavier. Él llevaba un rato masajeándose la oreja y dándole vueltas a lo del asunto de su madre sentado en la silla en frente de su escritorio.  Yo seguía observándole desde la puerta mientras daba vueltas a un viejo anillo que llevaba en el dedo anular. Estaba empezando a pensar que eso era una vieja manía suya.  La madera del suelo crujió cuando avancé hasta ponerme a su lado. Sacudió la cabeza de pronto y sus ojos se centraron en mí por primera vez en un buen rato.  Se colocó bien en la silla y me senté sobre él.
-Las clases comienzan en un par de días. ¿Crees que sobreviviremos?-Me dijo al oído.
Notaba su pecho subir y bajar en el hueco de mi espalda y sin darme cuenta sonreí.
-¿Por qué no lo íbamos a hacer?
-Te recuerdo que en los EEUU, el instituto no es que sea el paraíso.-Llevó su mano a mi oreja y me empezó a trazar pequeños círculos alrededor de ella.
-Eso es porque no me conocías antes chaval.-Me volví y le di un golpecito en el hombro haciendo que ambos nos riéramos.-Lo de tu madre no es nada, mira el lado positivo, al menos puedes estar con ella sin que te entren ganas de salir corriendo.-Al momento me arrepentí por haberlo soltado sin darme cuenta. No quería parecer débil.
Ahora su mano buscó mi barbilla y me obligó a mirarle. Nos quedamos un rato así, hasta que, no sé por qué razón, mi corazón se sintió oprimido en el pequeño hueco de mi pecho y las lágrimas brotaron solas por mis mejillas. Me sequé las primeras que salieron con el dorso de mi camiseta pero Xavier se ocupó del resto. Sus labios depositaron un tierno beso en mi frente y me sentí de nuevo segura entre sus brazos.
-¿Te apetece dar una vuelta pequeña?-Asentí escondida en su pecho y poco a poco nos fuimos separando en dos seres distintos.

*****

POV Allison.

Caminamos un buen trecho hasta llegar al lago donde se puede decir que empezó todo esto. Mi lugar favorito en el mundo.  Allí pasamos minutos, horas, no sé cuánto tiempo permanecimos en aquel lugar. Él apoyada en el tronco de un árbol, y yo con mi cabeza en sus piernas mirándole todo el tiempo.  
-¿Sabes? Desde aquí arriba estás muy fea.-Puso una mueca y yo le intenté dar un golpe levantando la pierna pero resulté ridícula y ambos nos echamos a reír sin control. Echaba de menos estos momentos.-pero, ¿qué pretendías karate kid?
-Darte una paliza. Y ya lo haré.-Le amenacé acomodándome otra vez.
-Lo que tú digas.-Me revolvió el pelo completamente hasta tal punto que no conseguía ver nada.-Ala, pero si es el tío cosa de la familia Adams.-Estalló en carcajadas y yo me limité a incorporarme lentamente. Seguía despeinada pero sabía dónde estaba y desde detrás de aquella cascada castaña, le miraba enfurecida.
Noté que sus manos me iban apartando los mechones para dejar mi cara al descubierto, aunque cuando la vio reprimió otra risa burlona.
-Estás muy guapa cuando… ¿te enfadas?-Sonrió intentando sonar convincente.
-Ajam. Volvamos a casa anda. Se hace tarde, tengo hambre y no querrás ver a una adolescente hambrienta créeme.-Tiré de su mano y volvimos por donde habíamos venido.

POV Xavier.

-¡Xavier! ¡El desayuno! ¡Date prisa!-La voz de Allison me hizo despertarme. En aquellos momentos no sabía por qué tenía tanta prisa, pero luego vi la mochila al lado de mi cama y lo recordé todo. Hoy era el primer día de instituto.
-¡Oh no!-Dije gritando con la almohada pegada a la cara.
Bajé las escaleras lo más despacio posible, haciendo que cada peldaño crujiera de forma sonora. Oí la voz de Allison tarareando desde la cocina y un olor delicioso a bacon y huevos proveniente del mismo sitio.
-Hola guapetón.-Me dio un corto beso y me dedicó una sonrisa antes de ponerme el plato por delante.
-Así que…tendré que verte vestida así todos los días, ¿no?-La volví a observar. Llevaba el traje de las animadoras del instituto, como buena capitana. No era nada del otro mundo, una falda con pliegues que no dejaba mucho a la imaginación y una sudadera con el emblema de los lobos azules en tono dorado para resaltar sobre el azul marino de ambas.
-¿Qué le pasa a mi uniforme? –Se cruzó de brazos.
-Nada, que te hace irremediablemente sexy.-Le dije acercándome a ella.
-Oh, así que esta es tu faceta de chico de 17 años. ¡Qué mono! Ahora, come.-Me dio un golpe en la cabeza y se echó a reír. “Menuda novia tenía.”
Me apresuré en tomarme el desayuno casero que me había preparado y luego me cambié rápidamente, cogí las llaves de la furgoneta del escritorio y bajé casi sin pisar la escalera. Allison se había colgado ya su mochila del hombro y me esperaba al lado de la puerta.

POV Allison

En cuanto Xavier hubo abierto la puerta, el frío otoñal se coló por cada poro de mi cuerpo. Me mordía las mejillas y cualquier resquicio de mi piel que estuviera al descubierto. Avanzamos corriendo hacia la furgoneta. Entré dando un portazo y Xavier puso la calefacción. El vaho formaba figuras siniestras sobre nuestras cabezas mientras arrancaba el motor. Pronto, todo el silencio, se terminó y emprendimos nuestro camino hacia el instituto.
No estaba muy lejos de donde vivíamos, a penas, unos 20 minutos en coche, andando a unos 45 minutos. Lo sabía porque una de las veces que tuve una discusión con Sam, estuve volviendo a casa a pie. Recuerdo que Lucas me preguntó si quería ir en su coche, pero me negué. Supongo que quería ser un poco independiente.  El sonido de la radio me sobresaltó. La voz del presentador de las noticias me retumbaba en los oídos. El resto del viaje lo pasamos oyendo datos sobre asesinatos y accidentes.
****
El aparcamiento del instituto estaba algo concurrido como era de esperar el primer día. Todos se abrazaban en pequeños grupos separados unos de otros. Distinguí a algunas de las animadores, cuando me bajé de la furgoneta, pero me limité a saludarlas con la mano. No pensaba dejar a Xavier solo, y menos hoy.

POV Xavier.

Me sentía un poco abrumado. Notaba miles de ojos mirándome y susurros sobre mí y la chica que me llevaba de la mano. Allison estaba algo ocupada, parándose cada poco tiempo para saludar a chicas que se le acercaban, aunque se deshacía pronto de ellas y me apretaba más el agarre de su mano mientras me dedicaba una sonrisa para tranquilizarme.
Los pasillos de aquel enorme lugar hicieron que me sintiera como si estuviera encerrado en alguna especie de jaula y alguien hubiera tirado la llave. Allison leía el papel que me habían entregado donde decía el nº de mi taquilla, de todas maneras me recordó que debíamos ir a secretaría para recoger mi horario. Recorrimos un laberinto de escaleras y pasillos, antes de llegar hasta mi taquilla.
-Aquí es. La nº 2652. Esta es tu combinación.-Me señaló la serie que venía debajo.
Marqué con cuidado y un chasquido se oyó de pronto. Me paré, sin abrirla.
-¿Este es el momento en el que algún chico viene para ayudarme a abrirla porque yo no puedo?-Intenté relajarme. Allison soltó una carcajada y me obligó a abrirla despacio. Ambos teníamos cara de no creernos que pudiera abrirla. Volvimos a reírnos y una vez dejé algunas de mis cosas de la mochila, nos dirigimos a secretaría.
Allí, una mujer que se ocultaba detrás de unas gafas de pasta enormes, nos sonrió de forma agradable y le dedicó un saludo a Allison.
-Señora Hopkins necesito el horario para el nuevo alumno, Xavier Martin.
Rebuscó en un montón de papeles que había al lado de su humeante taza de café y sacó uno que contenía mi horario. Le di las gracias y eché un vistazo al papel.
-Oh no.-Se me adelantó Allison.-Apenas coincidimos en un par de clases.-Suspiró.
-En Matemáticas e Historia.-Señalé.
-Sí, bueno.-Se apoyó contra la pared enfurruñada y con los brazos cruzados.
Me acerqué a ella y le di un pequeño beso. Me dio igual oír los grititos de algunas chicas que había cerca y cómo comentaban aquello. Hasta que no vi quién venía por el final del pasillo, no empecé a preocuparme.
-¡Cuánto tiempo Allison! ¿Me echabas de menos?-Exclamó Sam levantando las manos.
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Siento a todos el retraso, los exámenes y la falta de inspiración me pudieron. Intentaré actualizar más seguidos. MUCHAS GRACIAS A TODOS ♥

sábado, 28 de enero de 2012

Promesas Incumplidas. Capítulo 25

Capítulo 25.

POV Allison.

No sabía cómo, había llegado hasta la puerta. Recuerdo que Xavier me intentó parar pero me sacudí fuertemente y me libré de su agarre. Necesitaba respirar y organizar mis pensamientos por mi cuenta. El problema es que no tenía ni idea de dónde empezar.  
Me senté en las escaleras de la enorme casa. El cielo estaba cubierto de nubes. La lluvia no tardaría en caer. Noté mi mejilla mojada pero por más que miré arriba no vi ni una gota de agua caer. No era lluvia, eran lágrimas. Con el dorso de mi mano las aparté. Estaba cansada de ser siempre la débil. Me dije a mí misma que no sería tan malo. De verdad que intenté creérmelo pero, precisamente, la ingenuidad no era uno de mis fuertes.
De nuevo, algo mojó mi mano. Había empezado a llover. Ni me inmuté. Permanecí en la escalera aunque me estaba mojando. No podía volver dentro. Escuché unos pasos pero antes de que me girara, alguien se sentó a mi lado.
No me miró en ningún momento. Era como si tuviera la mirada perdida en algún punto que no llegaba a ver.  Un picor nada agradable empezó a aparecer en mi garganta y noté que mi visión se estaba volviendo borrosa.  Me levanté y me refugié en el porche. Xavier seguía allí.
-Xavier ven aquí. Te estás empapando.-le grité desde donde estaba intentando que no se notara mi voz algo áspera.
Se incorporó y me miró. No pude sostenerle mucho la mirada. –Hace dos segundos estabas aquí mojándote sin problema. Hasta que he llegado.
-No es por eso.-No soportaba que pensara que era por él.-Es que…
-Yo no pienso moverme de donde estoy hasta que me hables Allison.
-¿Qué dices? Te estoy hablando.
-Me refiero a lo que ha pasado ahí dentro.-Dijo sin moverse.
Sabía que mi cuerpo ya no podía más. Estaba luchando contra algo inevitable. Bajé con cuidado los escalones que nos separaban y él me recibió en sus brazos como siempre. Entre ellos me sentía protegida, como si él siempre fuera a estar aquí. Apoyé la cabeza en su pecho y dejé que las lágrimas siguieran su camino. Su mano me acariciaba suavemente el pelo intentando que me tranquilizara, aunque creo que solo había una cosa que lo haría. Me separé un poco de él.
-Venga, no aguanto verte llorando Allison, por favor, para.-Con su mano me retiró el resto de lágrimas que se habían quedado adheridas a mis mejillas, como si quisieran recordarme el por qué estaban allí.
-Vámonos de aquí.-Le pedí.
-Lo que quieras princesa.-Tras un beso en la frente, empezamos a andar, poniendo cada vez más distancia entre esa maldita casa y yo.

POV Xavier.

Nunca en mi vida, había estado en estas circunstancias. Empapado de pies a cabeza, andando por senderos y carreteras a media noche y con la chica más maravillosa del mundo a mi lado aunque no estuviera en su mejor momento. Teníamos que llegar a casa lo antes posible. No hubiera sido mala idea, coger prestado algún coche de los de la fiesta. No creo que lo echaran en falta. Allison parecía agotada. Apenas andaba dos pasos sin tambalearse o temblar por el frío. La agarré de la mano y la acerqué a mí. Le pasé el brazo por el hombro y aceleré el paso.
Por suerte, no tardamos más de otros 15 minutos en llegar hasta mi casa. Las luces del porche estaban encendidas, así que mis padres aún seguirían en pie. Ayudé a Allison a subir las escaleras hasta la puerta. Casi diría que tuve que llevarla hasta allí. Llamé un par de veces a la puerta y mi padre nos abrió. Nos miró a ambos con cara de sorpresa pero sin decir nada. Mi madre apareció por detrás y en cuanto nos vio, quitó a mi padre del medio y nos dejó pasar.
-¿Qué os ha pasado?-Dijo preocupada, sobre todo mirando a Allison.
-La fiesta fue un muermo y decidimos venirnos a pie. Lo típico.-Intenté endulzar la situación.-Voy a llevarla arriba. Necesita un buen baño caliente.
-Os prepararé un chocolate caliente ahora mismo.-Y desapareció en dirección a la cocina.
Cuando vi que Allison no estaba en muy buenas condiciones para subir las escaleras hasta el piso de arriba, la cogí en brazos y subimos dejando un rastro de agua por cada sitio que pasábamos.
Entramos en el baño. Senté a Allison en el váter y llamé a mi madre. No tardó en subir. Ella se quedó Allison mientras yo me iba a mi habitación a cambiarme. Cogí unas toallas del armario y me sequé bien. La ropa estaba completamente mojada, así que la puse en la cesta de ropa sucia. Me coloqué una camiseta que tenía desde hacía bastante tiempo negra y me tumbé en la cama. Estaba completamente agotado. No es raro, que me quedara dormido sin darme cuenta.
****
La primera vez que abrí los ojos, la habitación seguía oscura, por lo que pensé que seguiría siendo de noche, así que volví a dormirme. La segunda vez, noté que alguien estaba a mi lado, aunque no presté mucha atención, antes de que mis ojos volvieran a cerrarse.
Ahora, estaba despierto, pero con los ojos cerrados. Estaba demasiado cansado como para levantarme. Me removí un poco en la cama. La persona de anoche no estaba. Oí la puerta de mi habitación abrirse. Me hice el dormido. Fuese quien fuese, dejó algo en la mesa, ya que escuché un ligero golpe. Luego, noté un peso más en mi cama. Su mano pasó con delicadeza por mi mejilla y luego entre mi pelo. Abrí los ojos. Allí estaba ella.

POV Allison.

Tras un buen rato, por fin se había despertado.  Me levanté de la cama y cogí la bandeja con el desayuno que le había preparado. Volví a sentarme en un lado y se la puse encima.
-¿Estoy muerto?-Él y sus bromas.
-Come, tendrás hambre después de lo de anoche.
Apoyé la espalda en la pared y le observé mientras la tostada que le había preparado, desaparecía en cuestión de segundos, seguida del zumo de naranja que la acompañaba. Una vez hubo terminado, la dejó en la mesa y se incorporó del todo, dejando su cara a escasos centímetros de la mía.
-¿Estás bien?-Me susurró.
-Depende de lo que el término bien signifique para ti.-Me reí sin ganas.-Pero hoy no es ayer. Un nuevo día, ¿no? Hay que empezar con buen pie.
Colocó ambas manos en mi cuello y me atrajo hacia él. Me besó dulcemente. Primero en la mejilla, en el cuello, en la punta de la nariz, y por último, unió sus labios con los míos. Era en estos momentos cuando conseguía que un escalofrío me recorriera todo el cuerpo.
El sonido de mi móvil devoró el silencio de la habitación. Miré la pantalla parpadeante. Era Lucy. Descolgué y volví con Xavier.
-Hola Lucy. ¿Qué pasa?
-¿Cómo que qué pasa? ¿La boda? ¿Tu madre embarazada? ¿Cuándo pensabas contármelo?
-¿Cómo sabes eso?-Me sorprendí.
-Todo el mundo lo sabe ya prácticamente, salvo yo, al parecer. ¿Estás bien?­
-Intento estarlo. No quiero preocupar a nadie.
-Deja de pensar en los demás y piensa un poco en ti, ¿quieres?-Algunas veces llevaba razón en sus consejos, aunque estaba vez no estaba muy convencida.-Si puedo pasarme, te hago una visita, ¿vale? Ánimo campeona.
-Gracias Lucy. –Y colgué. Volví al lado de Xavier. Me apretó entre sus brazos y cerré los ojos.

*****
Mientras Xavier se metía una buena porción de su desayuno en la boca, yo ojeaba por la ventana. Su madre apareció de pronto al otro lado de la ventana. Bajó del coche con varias bolsas en las manos. Me acerqué a abrirle la puerta.
-Buenos días chicos. -Dijo avanzando a trompicones hacia la cocina. Se giró y nos sonrió.-Tengo buenas noticias. Como tu padre no lleva bien el negocio he buscado trabajo, y adivina donde me lo han dado. ¿Te acuerdas de cuando te conté que antes de conocer a tu padre fui profesora? Pues, saludad a vuestra nueva profesora de Historia chicos.
Creo que ninguno de los dos nos esperábamos oír aquello. A mí no me parecía nada malo aunque a juzgar por la cara de sorpresa de Xavier, no sabría decir si a él le gustó oírlo.

domingo, 15 de enero de 2012

Promesas Incumplidas. Capítulo 24

Capítulo 24.

POV Xavier

-No creo que sea buena idea Allison.-Todo aquello me estaba resultando una locura. ¿Ir a una de esas fiestas que solo ves en las películas, donde no conoces a nadie y todos te miran por encima del hombro? Eso no entraba en mis planes.
-Te necesito Xavier.-Pero allí estaba ella. Había pasado horas arreglándome y dándome ánimos, contándome anécdotas de aquellas ceremonias. Sabía que quería que fuera, pero al decir “necesitar” todo pareció cambiar. Sus ojos parecían suplicarme que no los perdiera de vista ni por un segundo.
-¿Conoceré a George Clooney allí? O puede que a Obama, ¿a que sí?-Al menos conseguí hacerla sonreír.
-Creo que es hora de que me prepare yo. Estás muy guapo.
Tras un corto beso, desapareció tras la puerta de su habitación.  Quedaban cincuenta insufribles minutos antes de lo que yo mismo denominé como “cataclismo”. Cuando conseguí despejarme un poco, me di cuenta de que estaba en la habitación de Allison. Me levanté de su cama y paseé la mirada por cada rincón. 
Fotos, libros, carpetas…recuerdos plasmados en cada objeto que mis manos tocaban. En unos marcos en su estantería, había fotos de Lucas, Lucy y Allison comiendo helado y  luego en lo que parecía ser una casa de campo. También encontré una foto de Allison vestida de animadora. Sonreí al verla. Todas estaban sonrientes pero ella, resaltaba sobre las demás.
Un carraspeo detrás de mí me hizo girarme sobresaltado.
-Tranquilo. Ni que te hubiera pillado robando un banco.
Las palabras se me quedaron atascadas en la garganta. Aquella chica que tenía en frente no podía ser la misma Allison que segundos antes, con el pelo revuelto, me había estado ayudando a prepararme para todo este circo. Llevaba el pelo recogido en un improvisado moño que dejaban ver unos largos pendientes que relucían ante cualquier contacto con la luz. Unos mechones que se había dejado sueltos no pudieron ocultar los pequeños hoyuelos que adornaban su pequeña cara al sonreír. Llevaba un vestido dorado increíble. Sin tirantas, con varios pliegues por la cintura y que se acababa justo por la mitad de su muslo. Y para terminar, unos tacones que hacían que su pie casi estuviera por completo en la posición del de una bailarina cuando se apoya sobre su punta.
-¿Esta es la parte en la que caes rendido ante mí y me dices que estás locamente enamorado de mi persona?-Avanzó varios pasos hacia mí.
-Posiblemente.-Acerté a decir.
-Bien. Ahórrate cualquier cumplido, porque no me lo creeré.-Pasó su brazo alrededor del mío y con un  gesto de su cabeza, nos aventuramos a bajar las escaleras de su casa. Parecieron terminar mucho antes de que yo estuviera preparado de pisar tierra firme pero, un apretón de su mano, hizo que mis pulmones soltaran una buena bocanada de aire en un suspiro. Subimos al coche que nos esperaba en la entrada y, aunque no lo hiciera muy a menudo, recé para que todo saliera bien. La idea de enfrentarme a su madre, no me atraía demasiado.

POV Allison.

Sabía que me equivocaba. ¿Cómo pensar que la idea de venir sería buena? Que podría abrirle los ojos a mi madre. Las lágrimas no paran de acompañarme y los recuerdos de sus palabras,  no cesaron en su tormento.
1 hora y 15 minutos antes.
-Si no bajas del coche, voy a tener que pagar por equipaje extra.
Xavier estaba sentado apretando un pliegue de sus pantalones con la mirada perdida.  Esta fiesta no era algo que los dos quisiéramos pero, si quería darle una lección a mi madre. Tendría que ayudarme.
-Vamos.-Salió del coche y sus ojos examinaron la gran casa que nos aguardaba.-Ay dios.
-No es para tanto. Por dentro no es tan grande.-Intenté sonar convincente.
-Ya, no lo estás consiguiendo.
-Xavier. No va a pasar nada. Solo vamos a cenar. No es el fin del mundo.-Le dije mientras le retenía la cara entre mis manos.-A por ellos príncipe azul.
****
Nada más poner un pie en el recibidor, miles de caras conocidas, y no tan conocidas, vinieron a saludarme.  Presentaciones y apretones de manos rodeaban a Xavier. Al parecer, no le iba nada mal. Se había quedado hablando con un antiguo compañero de facultad de mi madre con el que creía haber oído que compartía afición por un libro de un autor que no habría acertado a decir el nombre ni por mucho que lo hubiera visto escrito.
Mientras bebía de la copa de champán que nos habían servidos, divisé a John. No veía ninguna señal de mi madre a su alrededor, así que decidí acercarme.
-Allison. ¡Qué alegría verte!-Nos fundimos en un abrazo que duró poco.
-Yo también me alegro de verte. ¿Dónde está mamá?
-Está hablando con unos amigos del trabajo. ¿Cómo os lo pasasteis en California? Me dijeron que hizo buen tiempo, ¿no?
-Sí, fue genial. Esto…tengo que presentarte a alguien. ¿Me acompañas?-Le propuse.
-Claro.-Y fuimos en busca de Xavier. Solo esperaba que no lo hubiera devorado este banco de tiburones.

POV Xavier.

Había perdido de vista a Allison. A pesar de mis ideas previas, la gente rica no parecía tan desagradable como la pintaban.  Decidí sentarme en un sofá que había cerca de la entrada. Allison aparecería tarde o temprano. 
-Hey.-Por hablar. Allison apareció de pronto en frente de mí con un hombre alto que no sé por qué supuse que sería el anfitrión de la fiesta.
-Xavier, este es John. John, Xavier.-Nos presentó.  John estiró la mano y yo se la estreché en forma de saludo.
-Así que estáis saliendo, ¿eh? Seguro que a tu madre no le gusta el chico.-Dijo John sin pelos en la lengua. Allison le dio un suave golpe con el pie que intentó que no viera. Él carraspeó y se dirigió a todos los invitados.-Por favor, entrad en el comedor. La cena va a empezar.
Gente proveniente de todas partes de la casa se arremolinaron en torno a las puertas donde John acababa de entrar acompañado por la madre de Allison. Su hija y yo sin embargo, nos quedamos algo rezagados.
-Que no le guste a tu madre no es noticia de última hora.-Le dije acariciándole la mejilla.
-A mi madre no le gusta nadie que no tenga dinero Xavier. No te preocupes por ella. Vamos a cenar y acabemos con esto de una vez. No sé por qué pensé que sería una buena idea venir.
-Si quieres, cuando sirvan el agua ese que usan los ricos para lavarse las manos antes me lo tomo como si fuera una sopa. Yo creo que así la agradaría.-Allison estalló en carcajadas. Al menos la había hecho reír, aunque me preocupaba que algo por estilo pasara ahí dentro.
-Tú relájate.-Nos adentramos en aquella sala abarrotada de gente sentada en una mesa que parecía medir más de 10 metros a simple vista. Tragué saliva y respiré hondo y me senté al lado de Allison, que ya había ocupado asiento en el lado opuesto de la mesa. Alejada de su madre y John.  Aquella iba a ser una noche muy larga.

POV Allison.

El primer plato pasó rápido. Fuera lo que fuese que iban a anunciar, todavía no querían hacerlo, así que cada uno en la mesa hablaba de sus cosas. En estos momentos echaba de menos a mi padre. Recuerdo cuando los dos nos entreteníamos a hacer peleas con los guisantes que mi madre nos ponía de ración alguna veces y que ambos odiábamos. Estaba claro que ahora mismo, no podría hacer eso, por mucho que quisiera. Esta gente eran amigos de John, por lo tanto eran de su calaña. Ricos estirados.  Lo peor es que por su culpa, todos me juzgaban como tal. Como si no tuviera suficiente.
Me entretuve el resto de la cena con mi servilleta, enrollándola y desenrollándola una y otra vez.  Xavier intentaba desenvolverse en las conversaciones en las que le metían, aunque no le estaba dando mucho resultado.
Cogí lo que debía ser un fruto seco del último plato que habían servido y se lo lancé a Xavier. Se giró confundido y ambos empezamos a reírnos sin motivo.
-¿Qué pretendes?-Me dijo de forma seductora en voz baja.
-Captar tu atención.-Respondí.
-No hace falta que me tires un fruto seco para hacerlo.-Sonrió.
Unos golpes en una copa nos interrumpieron. Mi madre se había incorporado junto con John. Se cogieron de la mano y su mirada buscó la mía. No sé por qué, me temí lo peor.
-Muchas gracias a todos por venir. Espero que la cena haya sido de vuestro agrado. En parte hemos preparado esta fiesta para anunciar algo.-Se miraron.-Vamos a casarnos.
Fue como si me hubieran golpeado fuertemente. Dejé de prestar atención a mi alrededor. Mi cabeza era un caos en aquel momento. ¿Casarse? Había hecho que fuera a la fiesta para enterarme así…pero, no tenía sentido.
-Y bueno.-Se agarró la parte baja de la camiseta y empezó a darse masajes. –Estoy embarazada.

martes, 3 de enero de 2012

Promesas Incumplidas. Capítulo 23

Capítulo 23.

POV Xavier.

Yacía inerte en la orilla. Allison se había adentrado en las oscuras aguas de la noche sin ningún temor mientras que yo no me había atrevido a seguirla.
-¡Venga Xav! ¡Es genial!-Gritó desde una zona donde el agua le cubría hasta la cintura.
La luz tenue de la luna parecía formar un camino hasta ella. Miré una última vez hacia las luminosas luces de la feria. Todo parecía tan lejano en aquel momento.
Sacudí la cabeza, apartando todo y me dejé llevar por su locura contagiosa. Las frías y pequeñas olas que había a última hora del día golpeaban la superficie de mi camiseta haciéndome tiritar un poco ante su contacto helado. Allison se había girado mientras miraba el oscuro y estrellado cielo que estaba por encima de nuestras cabezas. Le lancé un poco de agua y emitió un pequeño grito.
-Me la vas a pagar Xavier Martin.-Dijo mientras enlazaba sus manos alrededor del cuello de mi camisa y me arrastraba hacia ella, acortando la distancia que nos separaba.
-Cuando quiera señorita Moore.-Y apenas segundos después, nos fundimos en un apasionado beso que no quería que acabara nunca.
****
-Madre mía.
Después de nuestra escapada a la playa, Allison y yo habíamos decidido presentarnos de una vez en la fiesta de Lucy. La casa estaba entera iluminada, la música sonando fuertemente, gente bailando por todos lados y el alcohol corriendo de un vaso a otro.
-¡Hey! ¡Allison! Ven, necesito tu ayuda.-Lucy apareció tras dos chicos y cogió a Allison de la muñeca arrastrándola hasta una improvisada “barra” donde estaban sirviendo las copas algunos chicos.
-¿Para qué te necesita?-Le susurré mientras las seguía.
-Ni idea.-La oí cuando pararon en frente de unos chicos que estaban sentados allí.
-Allison, tienes que ayudarme a ganar hoy por favor.
-¿Te refieres a que les gane bebiendo?-Lucy le suplicó durante un rato.-Está bien. Pero solo porque es tu cumpleaños.-Se dirigió a mí mientras se quitaba el jersey que llevaba puesto. La camiseta con la que se quedó apenas daba para la imaginación.-Sujétamelo por fa.
Tras rellenar los vasos, todos se pusieron en posición. Me coloqué a un lado para poder verlos mejor. No estaba muy convencido sobre si Allison podría ganarles a ver quién se bebía antes el contenido del vaso.
-Muy bien, ¿preparados?-Dijo Lucy.-3,2,1…¡Ya!
Y apenas un abrir y cerrar de ojos Allison dejó el vaso en la barra completamente vacío y levantó la mano mientras gritaba y celebraba que había ganado. Lucy la abrazó y ambas se pusieron a fanfarronear delante de los chicos durante un rato.
-Vamos por otra anda.-Repitió Allison sentándose de nuevo. Iba a decirle que lo dejara ya pero antes de eso, ya tenía un nuevo vaso lleno que se estaba llevando a la boca.
Así pasó un buen rato, hasta que pude sacarla de allí y llevarla a la habitación que había en la planta de arriba. Cerré la puerta con pestillo y cuando me di la vuelta, la vi tumbada en la cama completamente dormida. “Bravo Xavier”. Me quité la sudadera y dejé mis chanclas a un lado del armario que allí había. Allison ni si quiera se inmutó cuando me tumbé junto a ella. Debía de estar algo ebria después de lo que se había bebido. No me extrañaba nada.
Aunque debería estar algo enfadado por su comportamiento algo infantil, cuando la vi a mi lado con aquel pequeño mechón rozándole la mejilla, no pude hacer más que sonreír y colocárselo tras de su oreja. Poco tiempo después, me quedé dormido con mi mano sujetando la suya.

POV Allison.

 De camino a casa, intenté recordar la parte de la fiesta, pero no conseguí gran cosa. Apenas algunas imágenes me rondaban la cabeza.  Estaba preocupada por si Xavier estaba enfadado, pero no tocó el tema durante todo el viaje. Cosa que le agradecí.
Una vez en casa, tocaba volver a la rutina. Deshicimos el pequeño equipaje que nos habíamos llevado a California y nos reunimos en la parte trasera de su camioneta cuando acabamos.
-No me puedo creer que falten 9 días para empezar el último año de instituto. ¡Menuda locura! Al menos te tendré a ti.-Le sonreí mientras apoyaba la cabeza en su hombro.
-Pues sí, creo que va a ser interesante. Además tendré que ver a mi gran amigo Sam. ¡Oh, qué gran placer!-Gritó disimulando su desagrado por aquel chico.
-Pegaríais como amigos. ¿Quién sabe?-Me reí ante la cara que puso cuando le dije eso.
-Suena divertido.-Y acto seguido, se tiró encima de mí y empezó a hacerme cosquillas hasta que unos ruidos a pocos centímetros de nosotros nos interrumpieron.
-¿Mamá?

POV Xavier.

-Señora Moore. Un placer volver a verla.-Intenté sonar convincente para estar sobre su hija en una situación comprometida.
-Lo mismo digo Xavier.-Miró a Allison de una forma tan seria que llegué a creer que esa mujer no había sonreído en su vida.-Entra en casa. Tenemos que hablar.
Allison se removió a mi lado. Su madre se dio media vuelta y entró en la casa. Su sonrisa había desaparecido. Ahora miraba a la casa como si fuera una cárcel de la que no podría escapar jamás. Sostuvo mi mano un buen rato, antes de levantarse lentamente y bajar de la furgoneta sin decir nada. Caminó con pasos vagos hasta la puerta. Sus ojos me buscaron. Luego se sumió en la oscuridad de la casa.

POV Allison.

El silencio me parecía atractivo en aquellos momentos. Sabía que tarde o temprano hablaría. Me diría que ese chico no es para mí. Volvería al tema de Sam y yo saldría de la casa dando un portazo. No sin antes discutir, claro está.
-Así que así aprovechas el tiempo cuando no estoy, ¿eh?-Seguía mirando por la ventana. No sabía si Xavier seguía ahí fuera. Aunque si yo fuera él, me escondería.
-Ya ves. Es lo que la falta de una figura materna hace.
Se giró bruscamente y me fulminó con la mirada. Se la sostuve un largo tiempo, hasta que la apartó. ¿En serio pretendía echarme la culpa de algo? ¿Ella?
-No estás nunca. ¿Qué quieres qué haga? ¿Me quedo en casa sola? Perdona si tengo a alguien a quien le importo mamá.
-Mira Allison. Ya veo que no entiendes lo que tu padre y yo hacemos por ti.
-Ese hombre, no es mi padre. Da igual lo que digas o hagas.
-Si lo quieres ver así…pero he venido porque está aquí. En la casa de su familia. Va a dar una celebración y queremos que vengas.
-Já. ¿De verdad crees que iré?
-Por tu bien más vale hacerlo o te aseguro que no verás más a ese desperdicio social.
-¿Perdona? ¿Y si te digo que voy a la fiesta pero con él?
-No te dejaré. –Bufó.
-Ya veremos.-Saqué el teléfono de mi bolsillo y marqué el nº que nunca marcaba salvo en ocasiones como esta.
Dieron varias llamadas antes de que su voz ronca sonara al otro lado del teléfono. Hacía tiempo que no le veía. Respiré hondo y me coloqué en frente de mi madre para restregárselo.
-Papá. ¡Cuánto tiempo!-Dije con voz dulce.
-Allison, ¿qué tal querida? ¿Tu madre te ha dicho ya lo de la fiesta? Vendrá mucha gente importante. –Al fondo, parecían oírse voces. Estaría ocupado, como siempre.
-Sí, sí. Me lo ha comentado. Había pensado que estaría bien llevar a alguien como mi pareja. Espero que no sea un problema.-Tardó un rato en contestar pero no porque lo estuviera pensando sino, porque una de las voces le había preguntado algo. Mi madre me miraba seriamente.
-Claro, claro. Sin problema. Oye tengo que dejarte. Hablamos esta noche. –Y colgó.
-Gracias papá.-Recalqué bien las últimas palabras y me guardé el teléfono sin apartar la vista de mi madre.
-A las siete vendrá un coche a recogeros.
-Hasta luego entonces.-Y di un gran portazo haciendo que mis últimas esperanzas de recuperar a mi madre cayeran en picado hacia un abismo que parecía no tener final.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Promesas Incumplidas. Capítulo 22

Capítulo  22

POV Xavier.

Su melena me hacía cosquillas. Estaba profundamente dormida. Me giré hacia ella y le recorrí con la punta de mi dedo el contorno de su mandíbula. Se removió en sueños, y se pegó más a mí. Hundí mi cara en su pelo y le di un pequeño beso en la frente. Fue cuando se despertó.
Sus ojos no querían abrirse del todo. Se incorporó un poco y examinó toda la habitación antes de mirarme. La luna entraba por mi ventana y le daba a todo un tono más suave, entrañable.
-¿Qué te pasa?-Susurró con voz ronca.
Le aparté varios mechones revueltos que tenía por las mejillas y sonreí como un idiota.
-No podía dormir.
-¿Estás nervioso por lo de mañana? Solo es una fiesta.-Volvió a tumbarse.
Dejó su mano apoyada en mi pecho y empezó a hacer pequeños círculos sobre mi camiseta. Había cerrado los ojos.
-¿Sabes? Creo que no me gustas.-Cómo había pensado, estaba más dormida que despierta. Asintió lentamente.-Y que estás horrible por las mañanas.-Hizo un ruido de aprobación.-Y que no me quieres.-Volvió a asentir.-Y que te quiero Allison.-No se movió. Abrió los ojos y una sonrisa adornó su cara.  
De pronto se incorporó y se lanzó encima de mí. Eran las tres de la mañana, juraría haber visto en el reloj. Nos daba igual. Después de varios besos robados, volvimos a resguardarnos debajo de la sabana y a dormir el máximo tiempo posible antes de irnos.

POV Allison.

Por fin. Los chicos habían dado bastante lata durante el viaje. Algunos no paraban de bromear con los asientos, otros hacían ruidos molestos a los demás pasajeros, y algunos babeaban sobre su compañero de al lado.
John me había mandado las llaves de la casa cuando le dije lo de la fiesta. No le había importado. Mandamos a Lucy con la mayoría de chicos a la playa, que estaba a apenas unos pasos, mientras, algunos nos quedamos a decorarlo todo. Xavier me ayudó colocando adornos. Si no hubiera sido por él, creo que habría tenido un accidente con la escalera. Una vez estuvieron todas las cintas, bebidas, y música preparadas, nos marchamos a la playa para reunirnos con los demás.  
Hacía un día cálido para la fecha en la que estábamos. Cientos de personas disfrutaban de este tiempo dándose un chapuzón en la playa. No tardamos en unirnos a ellos, pero, me faltaba alguien aquí. ¿Y Xavier?

POV Xavier.

-¡Xavier!-Oí sus gritos cerca. “Mierda”. Guardé rápidamente lo que había comprado y me giré para recibirla con una sonrisa.
-Hola princesa.-La abracé con fuerza.
-¿Qué haces aquí? Vamos a ir a tomar algo Lucas, Lucy y yo. Vienes, ¿no?
-¡Claro! Vamos.-Entrelacé mi mano con la suya y nos pusimos en marcha hacia donde estaban.
Sentados en una pequeña mesa fuera de una heladería estaban Lucy y Lucas compartiendo una copa de un helado. Más tarde, Allison y yo hacíamos lo mismo. No sé si era mi sensación pero, veía a Lucas muy pendiente de Lucy. “Tal vez…”
Mientras paseábamos después de haber dejado la heladería, vimos carteles que anunciaban que por la noche habría una especie de festival. Lucas fue a contarle al resto de chicos y chicas que nos habían acompañado, a los cuales, no conocía todavía. Apenas algunos nombres se quedaron en mi cabeza. Tenía cosas mejores en las que pensar. Como en la chica que estaba a mi izquierda y que agarraba mi mano con fuerza.
*****
Y allí estaba yo. Sentado en aquel frío e incómodo taburete del puesto de burritos de la feria. La gente de mi alrededor reía, bebía y bailaba sin parar mientras yo seguía esperando a Allison. Se había marchado con la excusa de que tenía que decirle algo a Lucy pero ya la había visto pasar con Lucas por lo menos tres veces.
-¿Qué estará haciendo esta chica?-Suspiré levantando la vista.
Segundos después, alguien me rodeó el cuello con sus brazos y apoyó su cabeza en mi hombro.
-Hola guapo. ¿Me echaste de menos?-Sonrió.
-No. Estaba entretenido viendo a aquella mujer con bigote que está haciendo malabares.-Dije en broma, pero Allison miró alrededor buscando a la chica que le había descrito.-¿Has hablado con Lucy?
-Oh sí. Mucho. Ahora ven. Cierra los ojos.
-¿No intentarás llevarme a un sitio apartado y hacerme algo verdad?
-¡Idiota!-Se rió.-Vamos. Ciérralos.
Hice lo que me pidió y noté sus manos agarrando las mías. Durante un par de minutos que se me hicieron eternos, no sabía dónde estaba, hasta que llegó un momento en el que sentí la arena colarse entre mis zapatos. Me estaba llevando a la playa.
-Vale, ya estamos llegando.-Empezamos a caminar más lento hasta que paramos por completo.-Aquí es. Bien, ya puedes abrirlos.
****
POV Allison.

Vi como una sonrisa aparecía poco a poco en su cara mientras veía lo que había preparado para los dos. No era gran cosa. Un pequeño mantel, velas y algo que había hecho para cenar.
-¿Te gusta?-Dije mientras apretaba las mangas de mi jersey en las manos. Una de mis muchas manías.
Giró hacia mí y vi que metió su mano en el bolsillo de su sudadera roja. Después de encontrar lo que estaba buscando, estiró la mano hacia mí. Volvió a sonreírme y depositó el pequeño objeto en la palma de mi mano. Cuando lo vi, las palabras no me salían. Era un colgante precioso. Un símbolo del infinito brillaba con la débil luz que proyectaba la luna. Antes de que pudiera decir nada, me vi subida a su hombro.
-¡Xavier! No empieces. ¡Bájame!-Grité.
-Nunca.-Dijo mientras daba vueltas conmigo boca abajo.
Gracias a una de las patadas que le propiné, conseguí bajarme, aunque él perdió el equilibrio y los dos acabamos tirados en la arena riéndonos.
El cielo estaba completamente despejado. La luna parecía enorme ante nosotros. El ruido de las olas nos acompañó todo el tiempo mientras cenábamos.  Y yo estaba en una especie de nube de la que no quería bajarme bajo ninguna circunstancia, aunque no siempre podemos cumplir lo que deseamos.
-Creo que será mejor que vayamos a la fiesta, ¿no crees? Tú eres la organizadora. Te estarán echando de menos.-La palabra “fiesta” me hizo volver a la realidad de golpe.
-Casi la había olvidado.-Me llevé una mano a la cabeza con gesto ausente.-Pero antes quiero hacer algo.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Promesas Incumplidas. Capítulos 20 y 21.

Capítulo 20

POV Allison

El viento otoñal empezaba a colarse por las rendijas de las puertas y ventanas. La gente se concentraba en lugares como este para pasar el día con un donuts en la mano y un periódico en la otra. El olor a pasteles inundaba toda la cafetería y te hacía casi saborear los miles de dulces que allí había. Una pareja de hombres al final del pasillo, parecía estar discutiendo sobre algo que estaba saliendo en la televisión, mientras que la camarera les servía más café.
Miré alternativamente a Xavier y Lucas. Ambos parecían estar sumidos en sus pensamientos, alejados de mí y del mundo. Lucas, daba vueltas con su pajita al batido que tenía en frente y Xavier golpeaba la mesa con los dedos algo nervioso. Hora de romper el hielo.
-Bueno, Lucas, dentro de poco es el cumpleaños de Lucy. Será genial, ¿verdad?-Como si le hubieran explotado un globo a su lado, volvió a la realidad.
-Sí, según me has dicho, pinta bien. Esperemos que Lucy no se lo tome…en fin, ya sabes como es.
-No creo. Cumple 17 hay que celebrarlo por todo lo alto, ¿no?
-Como te gusta organizar fiestas.-Nos reímos, exceptuando a Xavier que aumentó el ritmo de sus golpes.
-Xavier entrará en el instituto este año. Seguramente coincidáis en alguna clase ¿sabéis?-Dejé caer que me estaban impacientando con tanto silencio.
-Qué genial.-Dijo el aludido en voz baja.
Le di un pisotón y apenas se inmutó. Cogí mi móvil y me dirigí al mostrador. Les eché un último vistazo. Seguían igual. Empecé a escribir un mensaje y lo mandé. Segundos después la melodía de un móvil silenció toda la cafetería,

POV Xavier.

El móvil de aquel individuo empezó a sonar. No tardó en sacarlo de su bolsillo y comprobar quien era.
-¿Snow Patrol?
-Sí.-Me miró entre confuso y alagado y luego sonrió un poco.-¿Te gusta el grupo?
-Es mi favorito. ¡Qué coincidencia!-No hubiera pensado que tuviéramos nada en común.
Allison apareció con una sonrisa dulce y nos animó a levantar. Lucas me enseñó algunas canciones que tenía en su móvil del grupo. Y sin darnos cuenta, acabamos hablando durante todo el camino de vuelta a casa.

POV Allison.

¿Hola? Volví a mirar hacia ellos. Seguían hablando y hablando sin parar. Quería que se llevaran bien pero, que no olvidaran que existo. Opté por rendirme. Saqué los cascos blancos de mi Ipod y los conecté. Entre canción y canción, llegamos a casa de Lucas.
Xavier paró su furgoneta y yo me bajé para que Lucas pudiera salir. Le sostuve la puerta mientras salía.
-Hasta pronto chicos.-Me dio un beso en la mejilla y se marchó despidiéndose de Xavier con un gesto de su mano.
Volví a montar y me mantuve en silencio todo el camino de vuelta. Xavier tampoco dijo nada, parecía metido en su mundo. En cuanto hubo parado el coche, me bajé. Caminé hacia su casa con paso firme hasta que su agarre en mi muñeca me detuvo.
-Hey, ¿qué pasa?
-Déjame Xavier. No tengo ganas de hablar ahora, ¿vale?
Me retuvo unos segundos más antes de soltarme. Entré en su casa, saludé a su madre que estaba en el salón y con su permiso, fue a darme una ducha.
Dejé el grifo abierto para que se llenara la bañera y poder tomar un buen baño de agua caliente. Dejé la ropa encima del lavabo y entré despacio. Primero un pie, que en cuanto entró en contacto con el agua hizo que la piel se me erizase. Luego el otro, y por fin todo el cuerpo. Me había recogido el pelo en un moño improvisado, por lo que varios mechones andaban sueltos. No quería pensar en nada. Saqué una pierna fuera del agua y me limité a mirarla un rato antes de volver a sumergirla. Pasé los dedos por el borde húmedo de la bañera.
-Toc, toc, ¿se puede? Vale, entro.-Xavier asomó la cabeza por la puerta y entró sin pensarlo.
-¡Xavier!-No se me ocurrió otra cosa que decirle: -Estoy desnuda, ¡fuera!
-No hasta que no me digas qué te pasa.
-Chillaré.-Le amenacé.
-Te ahogaré antes.-Sonrió juguetón.-Suéltalo.
Me introduje lo máximo posible en la bañera y solté un bufido. Los métodos de este chico eran cada día más efectivos.
-Lucas.
-Lo había imaginado. ¿Estás celosa o qué?-Dijo acercándose a mi lado.
-No estoy celosa pero, tampoco quiero que me dejéis hablando sola por la calle.-Giré la cabeza e intenté concentrarme en mi mano recorriendo la superficie del agua y no en Xavier que estaba sentado a escasos centímetros de mí.
-¿Eso hicimos? Lo siento. Creí que querías que le conociera.
-Y lo quería. Solo que…da igual. Tonterías mías.-Suspiré.
-Oye,  sabes que te quiero ¿no, enana?-Recostó los brazos al borde de la bañera y me sonrió dulcemente.
-A veces, me haces dudarlo.- Le salpiqué agua.
-Lo mismo digo.-Me miró con los ojos entrecerrados.
-¿Ahora puedes irte para que me vista?
-¿Te molesto?-Y ahí estaba su sonrisa torcida.
-Sí. Fuera.-Le señalé la puerta mientras aguantaba la risa.
-A sus órdenes.-Hizo una reverencia y salió.
-Lo sé.-Susurré cuando hubo cerrado la puerta, contestado a su pregunta.

Capítulo 21

POV Xavier.
Nunca me ha gustado el otoño. El frío no me atrae, más bien me repele. Terminaba de recoger algunas cosas del trastero cuando unas hojas cayeron a mi lado. Estaban ya doradas. Entré en casa con cuidado de no cerrar muy fuerte la puerta principal. Llevaba varios días algo suelta. Crucé el salón, donde mi madre veía la tele con mi padre. Bueno, mi padre más bien trabajaba en algo en la mesa de al lado. Cogí un poco de agua del grifo y me la bebí de un trago.
“Allison ya debe de haber acabado” Con ese pensamiento fue subiendo las escaleras despacio. Los escalones crujían por mi peso. La puerta del baño estaba abierta. Nadie allí. Me dirigí a mi habitación y por fin la encontré. Volvía a llevar una de mis camisetas y ojeaba algunos dibujos y CDS que tenía en una estantería. No se había dado cuenta de que estaba allí. Una vez que me había colocado detrás de ella, le tapé los ojos con las manos y le di un beso en el hombro que llevaba algo descubierto. Noté que su piel se puso de gallina al momento y que estaba sonriendo.
-Te gustan mis camisetas por lo que veo, ¿no?
-Son calentitas.-Se giró hacia mí y se acurrucó entre mis brazos.
-Me alegra que te sirvan de algo.-La subí a mi hombro. Se agarró fuertemente a mi camiseta y empezó a patalear mientras una risa tonta le salía sin parar. Me acerqué a la cama y la solté con cuidado.
-No soy un saco de patatas, ¿sabes?-Dijo incorporándose lentamente.
-Con esa camiseta lo pareces.-Bromeé sentándome a su lado.
Apoyó su barbilla en mi hombro y me dio un fugaz beso en el cuello, luego se tumbó en la cama y cerró los ojos. Al poco rato, noté que se había quedado dormida con su mano sobre la mía.
*****
POV Allison.

No conseguía volver a dormirme. Di varias vueltas en la cama. Era como si me faltara algo. Me volví hacía donde se suponía que debía estar Xavier, pero el hueco estaba vacío. Sin embargo, oía algo proveniente de fuera. Parecía el ruido de una guitarra. Me asomé a la ventana y le vi sentado en una parte del tejado. Su pelo estaba despeinado, se mordía el labio mientras sus manos se paseaban por las cuerdas de la guitarra que tenía en su regazo, sus ojos cerrados.
Esperé a que terminara. Cuando lo hizo, abrió los ojos y se dio cuenta de que estaba mirándole.
-Allison. No te había oído despertarte.-Se incorporó con cuidado y avanzó hasta la ventana.
-No sabía que tocabas.-Le dije mientras le hacía hueco.
-Sí, bueno. No es algo que suela hacer.-Dijo mientras soltaba la guitarra con cuidado en la cama.
-Seguro que sí.
Me sonrió y su mano rozó mi mejilla con delicadeza.  Apoyó su frente con la mía y me cogió de las manos.
-¿Qué haces?-Me reí.
-Me apetece bailar.-Levantó su brazo y di un giro.
Entre vueltas, pasos descoordinados y risas, acabamos abrazados. Pegué mi nariz a su mejilla. Él enterró su cara en mi pelo y permanecimos así, en silencio, juntos, hasta que el timbre nos interrumpió.
Bajamos las escaleras y Xavier se adelantó para abrir la puerta.
-¡Hey Lucy!-Le oí decir.
-Hola Xav, ¿sabes dónde está…
-Hola Lucy.-La saludé apareciendo detrás de Xavier.
-¿Qué haces tú aquí?-Me recorrió de arriba abajo con los ojos.
-¿Quieres pasar?-Le ofreció Xavier.
Asintió y avanzó hacia el salón mirando cada rincón de la casa. Xavier cerró la puerta y yo respiré hondo. Conocía a Lucy. Me avergonzaría en menos de 7 minutos.
-Pasado mañana es mi cumpleaños.-Dijo mirándonos sonriente.
-Lo sé Lucy. No se me ha olvidado.-Suspiré.-Recibí tus correos y mensajes.
-Solo me aseguraba.-Bromeó.
-Como siempre.-Me reí sentándome en el sofá.
Xavier se colocó a mi lado y Lucy tomó asiento en el sillón donde había visto un par de veces al señor Martin.
-Díselo ya.-Me dio un codazo Xavier.
-¿Decirme qué? ¡Oh dios! ¡Estás embarazada!-Gritó.
-¡Lucy! ¿Qué? Dios.-Me llevé las manos a la cara. Ahí estaba. Batiendo el récord.-No era nada de eso. Solo iba a decirte que te había organizado una fiesta por tu cumpleaños, de nada.
-¿Oh sí? ¡Genial! ¿En tu casa?-Dijo emocionada.
-Más bien California.-Dije sugerente.
-¿Casa de papi?
-Exacto.
-¡Dios! ¡Eres la mejor!-Se lanzó sobre mí y me abrazó.
-Eso le digo yo siempre.-Oí a Xavier debajo de la voluminosa melena de Lucy.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Promesas Incumplidas. Capítulo 19

Capítulo 19.

POV Xavier.

Hacía bastante tiempo que no me sentaba en mi furgoneta a dibujar. Allison se había quedado ayudando a mi madre a hacer una tarta de chocolate en la cocina, por lo que estarían ocupadas un rato.
Me quité las desgastadas zapatillas y las dejé en una esquina. Apoyé mi espalda en un lateral y abrí mi bloc. Pasé con cuidado las páginas reviviendo el momento en el que pinté cada una de aquellas imágenes, de las sensaciones que me producían cada uno. Mi lápiz se movía sin control dibujando pequeños trazos a lo largo del delgado papel.  Solo me dejé llevar. Dejé a mi mano hacer el resto.
*****

POV Allison.

El olor que se respiraba en la cocina era embriagador. La tarta tenía una pinta buenísima. La señora Martin y yo chocamos las palmas satisfechas por nuestro trabajo bien hecho.
-Creo que hemos agotado casi toda la cocina. Voy a acercarme al pueblo a comprar algunas cositas. Si tardo mucho, cenad sin mí, ¿eh?-Dijo mientras cogías la llaves del coche, llamaba a su marido que estaba en el salón y salían por la puerta.
Pasé un dedo por la encimera sumida en mis pensamientos. Tal vez me asomara a ver qué se traía entre manos Xavier con su bloc de dibujo.

POV Xavier.

Tras ver a mis padres coger su coche y marcharse decidí dejar un rato el bloc. Antes de cerrarlo, volví a mirar mi último dibujo sin contar este. Sonreí al verla dibujada por unas manos inexpertas como las mías. Un espasmo me recorrió todo el cuerpo. Salté de la furgoneta y corrí dentro de casa. Abrí la puerta con cuidado y la vi allí plantada de espaldas en la cocina. Su larga melena le caía hasta la base de la espalda, donde terminaba una camiseta blanca ancha de encaje que llevaba con unos pequeños pantalones cortos. No se había dado cuenta de que había entrado. “Esto va a ser divertido”. Avancé haciendo el menor ruido posible sin que me viera. Alargué la mano para tocarle el pelo, pero en ese momento se dio la vuelta y ella dio un grito antes de echarse a reír y golpearme el brazo derecho con fuerza.
-¿Pretendías asustarme o qué?-Se cruzó de brazos.
-Intentaba sorprenderte, que es muy distinto. Has sido tú la que ha estropeado mi sorpresa.
-La he estropeado porque iba a buscarte. Me había quedado sola y nadie venía a mi rescate.-Puso cara triste.
La rodeé con mis brazos y la levanté haciéndonos girar varias veces. Allison me miró extrañada pero con una linda sonrisa en la cara. Coloqué dos dedos en su barbilla y la besé pero salió corriendo hacia el salón. Fui detrás de ella. Nuestras risas se debían escuchar por todo el vecindario pero nos daba igual. Consiguió esquivarme varias veces pero cuando la agarré y caímos en el sofá, me dije que no se iba a escapar.
Enredó sus manos en mi camiseta y apreté mi cuerpo contra el suyo. En aquel momento, sus labios volvieron a encontrar los míos y nos besamos durante, ¡yo qué sé! ¿Minutos? ¿Horas? Lo que sé es que aquella chica me volvía completamente loco.
-Espera Xavier.-Se apartó con la respiración cortada.-¿Has oído eso?-Iba a negar con la cabeza cuando un ruido como si algo se hubiera roto en el piso de arriba me alertó.
-Quédate aquí.-Intentó sujetarme del brazo pero fui más rápido y empecé a subir las escaleras con cuidado. Apenas había llegado al piso de arriba y había echado un vistazo, cuando oí un grito ahogado. “Allison” Bajé casi volando las escaleras y cuando vi aquella escena, me llevé las manos a la cabeza.
-¡Tienes que estar de broma!-Bufé.
-No digas eso. Es una monada. Me lo voy a quedar. No tiene collar, así que.-Entre los brazos de Allison descansaba un pequeño espécimen de pelusa, o científicamente conocido, como gato.
-Menudo susto nos has dado.-Me dirigí al gato acariciándole una oreja aunque sabía que no me entendía.
-Falta un nombre.
-A mí no me mires. Tú eres la que quiere a esa bola de pelos por aquí.
-Mmm, me gusta Ronnie. ¿A ti qué te parece?-Preguntó.
-Bueno, se han visto nombres más cursis.
-Se lo decía a él idiota.-Me guiñó un ojo y me mordí el labio para aguantar una sonrisa.-Pues Ronnie, bienvenido a la familia.
-Genial, ahora somos una familia. Y él, ¿Qué miembro se supone que es?
-Nuestro hijo, obviamente.-Se burló acurrucándolo aún más entre sus brazos.
-Ya me gustaría a mí ser el gato ahora.-Bromeé.
Allison se echó a reír y se fue a la cocina, dejándonos a aquel ser de cuatro patas y a mí, solos. No le quité ojo de encima, ni él a mí. Sus ojos amarillos resaltaban sobre su pelaje grisáceo y hacían que se me pusiera la piel de gallina. Parecía que nos estuviéramos retando. Minutos después, apareció con un tazón de leche para el nuevo inquilino.
-Aquí tienes Ronnie.-Se lo dejó al lado y el gato empezó a acabar con su contenido como si le fuera la vida en ello. Debía de tener mucha hambre.
-Mi madre me mata como vea a esa cosa.
-Lo llevaré a mi casa, si eso.
-No, tú de aquí no te mueves, ¿vale?-Me acerqué a ella.

POV Allison.

Había tan pocos centímetros separándonos que no pudimos evitar sortearlos y volver a besarnos sin control.  Maldito amor. Es como una droga. La cabeza me daba vueltas mientras sus manos recorrían cada centímetro de mi cuerpo con delicadeza. Sentía flaquearme las piernas y mi corazón parecía que se iba a salir de su pequeña caja fuerte.
*****

POV Xavier.

-¿Estás loca verdad?
-No, ¿qué hay de malo? No le conoces.-Refunfuñó.
Volví a tumbarme en la cama mientras me llevaba las manos a la cabeza. Después de que volvieran mis padres, no sé cómo había surgido el tema de mi “encuentro” con el amigo de Allison, Lucas. Obviamente mis ganas de conocerle, eran nulas.
-Por favor Xavier, te lo pido. Es un gran chico, es mi mejor amigo, os vais a ver más veces. No puedes rehuirle por tus tontos prejuicios.
-No tengo prejuicios. Es solo que no me gusta... “como te mira.-Dije entre dientes.
-¿Qué?
-Que no me gusta cómo te mira. Parece que le gustas Allison. ¿O no te has dado cuenta?
-Tiene novia chico listo.
Me quedé un rato en silencio. Sumido en mis pensamientos que iban a la deriva en un mar sin horizonte. Noté el peso de Allison a mi lado. Suspiré antes de apartar mi brazo de mis ojos. Me miraba con una sonrisa triste.
-Eso es jugar sucio.-Sonrió juguetona.-Está bien, lo haré pero tú vienes con nosotros o nada.
-Trato hecho.-Me abrazó.